Qué hacer cuando tu hijo entra en crisis (guía real paso a paso)
Hay momentos en los que todo se desborda.
Llora, grita, se tira al suelo, no responde…
y no sabes qué hacer.
Intentas calmar, explicar, parar… pero nada funciona.
Y la sensación es siempre la misma:
“lo estoy haciendo mal”.
Qué es realmente una crisis
Una crisis no es una rabieta normal.
Es un momento en el que el niño:
- pierde el control
- no puede regularse
- no puede escuchar ni procesar
Está desbordado.
Como explicamos en por qué algunos niños se desregulan tanto.
Qué NO hacer en una crisis
Esto es clave.
- no gritar
- no razonar en ese momento
- no exigir que se calme
- no castigar
No porque esté mal educar…
sino porque en ese momento no funciona.
Qué hacer paso a paso
1. Mantén la calma (aunque cueste)
Tu regulación es la referencia.
Si tú subes, él sube más.
2. Reduce estímulos
Menos ruido, menos gente, menos palabras.
Esto ayuda mucho en niños con dificultades sensoriales.
3. No invadas, pero acompaña
Algunos niños necesitan espacio.
Otros necesitan cercanía.
Observa qué necesita el tuyo.
4. Espera
La crisis tiene un ciclo.
No se corta de golpe.
Hay que acompañarla hasta que baje.
5. Después, no durante
Cuando todo pasa, es cuando se puede hablar, explicar y enseñar.
Por qué ocurre una crisis
Las crisis no aparecen de la nada.
Suelen venir de:
- sobrecarga sensorial
- dificultad para cambiar
- frustración acumulada
- problemas de regulación
Relacionado con la regulación emocional y la rigidez cognitiva.
Herramientas que pueden ayudar
En el día a día, puedes anticipar y reducir crisis con:
- rutinas claras
- anticipación
- pictogramas
- los “imanes”
No evitan todo… pero ayudan mucho.
Lo que dice la evidencia
Las crisis están relacionadas con la desregulación del sistema nervioso.
Según entidades como Autism Speaks, durante estos momentos el niño no puede procesar información ni responder de forma racional.
Por eso el acompañamiento es clave.
Conclusión
Cuando un niño entra en crisis, no necesita corrección.
No necesita explicación.
Necesita regulación.
Y eso empieza por ti.
No tienes que controlarlo… tienes que acompañarlo.
Estoy preparando una guía práctica donde explico cómo ayudar a un niño a regularse en el día a día de forma real.
